Cuando una persona fallece, los herederos tienen la opción de aceptar o renunciar a la herencia. Sin embargo, antes de tomar una decisión, es importante saber qué implica la renuncia de una herencia, qué tipos hay y, llegado el caso, cómo se hace. De esta forma, evitarás consecuencias indeseadas.
¿Qué significa renunciar a una herencia?
Aceptar una herencia significa asumir tanto los bienes como las deudas del fallecido. No obstante, existen varios tipos de aceptación: a beneficio de inventario, con la que el heredero acepta exclusivamente los bienes que exceden las deudas del difunto, o pura y simple, con la que el heredero accede a la herencia en su totalidad.
En cambio, la renuncia implica repudiar la herencia por completo, es decir, el heredero no tendrá ningún derecho sobre los bienes ni responsabilidad sobre las deudas.
La aceptación o renuncia de la herencia están reguladas en los artículos 988 a 1009 del Código Civil, siendo actos completamente voluntarios y libres.
Por qué renunciar a una herencia
Existen distintas razones para repudiar una herencia. Algunas de las causas más comunes son:
- Deudas del difunto. Si el fallecido tenía muchas deudas, el heredero puede renunciar a la herencia para evitar asumir esas obligaciones.
- Implicaciones fiscales. En algunos casos, los impuestos de sucesión pueden ser altos y la renuncia es una forma de eludir esta carga fiscal.
- Distribución de los bienes. A veces, los herederos optan por renunciar con el objetivo de que otros familiares puedan beneficiarse de la herencia. No obstante, la renuncia modifica el reparto de los bienes y su redistribución dependerá de las disposiciones legales del testamento (o la ley, si no existe testamento).
Tipos de renuncia a una herencia
Las renuncias de una herencia pueden clasificarse en pura y simple, a favor de otros herederos y tácita, y cada una tendrá un impacto diferente en la sucesión de la herencia.
Pura y simple
Este tipo de renuncia implica que el heredero rechace la totalidad de la herencia, es decir, no recibirá ni los derechos ni las obligaciones de la misma. Por tanto, el beneficio pasará a otros herederos según lo dispuesto en el testamento o en la ley.
A favor de otros herederos
Cuando el heredero decide renunciar, de forma voluntaria, a su parte de la herencia en beneficio de otro familiar, se produce la renuncia a beneficio de terceros. Sin embargo, este tipo de renuncia puede conllevar implicaciones fiscales, ya que en ocasiones se considera una donación.
Renuncia tácita
Por su parte, la renuncia tácita ocurre cuando el heredero actúa de forma que muestra su intención de rechazar la herencia, aunque no lo declare mediante vía formal. No obstante, hay que mencionar que algunas jurisdicciones no reconocen este tipo de renuncia y requiere un acto formal para que la renuncia sea válida.
Requisitos para repudiar la herencia
Tras el fallecimiento de la persona que causa la herencia, los herederos pueden aceptar o renunciar en cualquier momento, ya que el Código Civil no marca un plazo legal específico para ello. No obstante, es importante recordar que los herederos tienen un plazo de 6 meses desde la fecha del fallecimiento para presentar la liquidación del impuesto de sucesiones. De lo contrario, habrá recargos e intereses.
Además, si los herederos no renuncian a la herencia, la ley podrá interpretar el silencio como una aceptación táctica con todas las responsabilidades que ello conlleva. En otros casos, si la renuncia se realiza fuera del plazo, esta podrá considerarse como no válida y requerir la aceptación de la herencia, incluidas las deudas.
Sea como sea, los requisitos para la renuncia de la herencia son:
- Haber transcurrido 9 días desde la defunción del causante.
- Tener constancia de la muerte del causante y del derecho a heredar.
- No haber aceptado la herencia ni de manera expresa ni tácita.
- El repudiante (quien rechaza la herencia) debe tener capacidad para disponer de sus bienes.
- La repudia debe ser completa, es decir, no es posible renunciar a una parte o de forma condicional.
En otros casos, el Código Civil recoge circunstancias que no permiten repudiar la herencia:
- El rechazo se realiza en perjuicio de los acreedores.
- El repudiante ha ocultado o sustraído partes de la herencia.
- El heredero lo es tanto por testamento como por título abintestato. En este caso, la persona llamada a heredar puede aceptar solo la parte que le corresponde por testamento incluso si rechaza la parte que le corresponde por abintestato.
Cómo renunciar a una herencia
Según el Código Civil, el procedimiento para la renuncia de una herencia debe realizarse en un acto formal ante notario, durante el cual el heredero manifiesta su voluntad de renunciar mediante escritura pública.
Para ello, la persona llamada a heredar debe aportar su documento de identidad en vigor, el certificado de defunción del causante, la copia auténtica del testamento o el acta de declaración de herederos abintestato, y el certificado de últimas voluntades.
Una vez formalizada la renuncia ante notario, esta deberá registrarse para que tenga efecto legal y pueda continuar el proceso de sucesión.
La aceptación o renuncia de la herencia es un proceso que puede afectar a tu vida económica y personal. Así que si quieres proteger tus derechos como heredero forzoso, te recomendamos ponerte en manos de profesionales cuanto antes. ¡Consúltanos sin compromiso!

Somos Inma y Cristina, abogadas con más de 25 años de experiencia trabajando juntas en Abogadas Asociadas, un despacho cercano y comprometido con las personas. Inma está especializada en derecho civil, familia y sucesiones, y trabaja tanto en el ámbito judicial como en mediación para la resolución de conflictos. Cristina se centra en el área empresarial, financiera y tributaria, asesorando a particulares y empresas en herencias, planificación patrimonial y gestión fiscal. Juntas formamos un equipo complementario que ofrece un asesoramiento jurídico sólido, práctico y personalizado.
