¿Qué es un testamento abierto?

Hacer un testamento es importante para dejarlo todo organizado en el momento en el que se produzca el fallecimiento de una persona. Esto, además, también agiliza los trámites de reparto de la herencia, algo que los familiares agradecerán, puesto que estarán lidiando con muchas emociones difíciles. Pero, al hacer este documento es posible encontrarse con el concepto de “testamento abierto”. ¿Qué quiere decir esto? Vamos a verlo.

¿Qué significa un testamento abierto?

Cuando hablamos de un testamento abierto, hacemos referencia a ese documento que debe estar firmado por un notario para ser válido, tal y como se recoge en el artículo 694 del Real Decreto de 24 de julio de 1889 del Código Civil. En él, la persona firmante deja claro qué bienes heredarán sus familiares, en qué porcentaje, cómo se repartirán, etc. Si hay deudas, hay que recordar que estas las asumirá la familia, por lo que el testamento puede servir para dejar claro cómo se desea proceder ―vendiendo, por ejemplo, alguna propiedad para saldar esas deudas existentes en el momento del fallecimiento―.

¿Es necesario llevar testigos a un testamento abierto?

No, no es imprescindible que haya testigos. Sin embargo, esto depende de la situación en la que se encuentre el autor de dicho testamento. Así, en aquellos casos en los que no sepa firmar ni leer, o sea sordo, deberán acudir testigos ―no pueden ser parientes― a la firma de este documento. Lo mismo ocurrirá si así lo solicita el testador, se cumplan o no esta serie de circunstancias recogidas en el artículo 697 del Código Civil. Si no se presentan los testigos cuando están obligados, puede el testamento declararse nulo.

Modelo de un testamento abierto

Para que un testamento abierto sea válido, se debe seguir un modelo concreto que debe constar de los siguientes apartados. A continuación, los exponemos:

  • COMPARECE: se exponen los datos del testador.
  • EXPRESA: se informa sobre hijos, cónyuge, etc.
  • CLÁUSULAS: lista de voluntades bien detalladas y redactadas.

Antes del apartado “COMPARECE” debe estar la fecha, lugar y el nombre del notario. Asimismo, tras las cláusulas, debe estar el apartado de la firma y, si hay testigos, estos también deben firmar el documento para que sea válido. 

¿Qué se debe tener claro en un testamento abierto?

En un testamento abierto se debe tener claro que tras redactarlo, este se leerá en voz alta ante todos los presentes. Asimismo, habrá una manifestación de conformidad, de que se ha entendido todo lo que se ha recogido en el documento y sus cláusulas. Finalmente, se ratificará el testamento y se firmará, para que pueda ser válido.

¿Se puede modificar un testamento abierto?

Sí, este tipo de documento se puede modificar siempre que se desee, algo que ocurre cuando se adquieren nuevas propiedades o se desean hacer cambios con relación al reparto de la herencia. Para hacer este cambio hay que acudir al notario y volver a realizar todo el proceso para firmar el documento, después, y validar la nueva versión. 

¿Puedo impugnar un testamento abierto?

Hay situaciones en las que se puede dar una impugnación de un testamento abierto, lo que quiere decir que una persona no está de acuerdo con la voluntad de quien ha fallecido. Un ejemplo de cuando esto se puede hacer es cuando un hijo no recibe ninguna parte de la herencia, algo que es ilegal, puesto que le corresponde la legítima, y es que este hijo sería un heredero forzoso. Por lo tanto, para impugnar el testamento en este caso habría que contactar con una abogada y presentar una demanda.

Esta impugnación se puede llevar a cabo en un plazo de 15 años desde el fallecimiento de la persona. Además del ejemplo anterior, existen otras causas para llevar este trámite a cabo, como puede ser que haya incoherencias en el documento, que el testador hubiese recibido presiones para hacer cambios o cuando estos no están justificados. 

Diferencias entre un testamento abierto y cerrado

En el momento de hacer un testamento, no solo existe la opción del testamento abierto, sino que también está el cerrado. Veamos cuáles son sus principales diferencias:

  • El testamento abierto se lee antes de firmarlo, mientras que el cerrado se mantiene confidencial hasta el momento en el que fallece el testador.
  • El notario no sabe lo que contiene el testamento cerrado, mientras que el abierto sí es conocedor desde el principio de todo su contenido.
  • En ambos casos, el testamento debe firmarse ante notario, aunque en el testamento cerrado no se sabrá su contenido tras el fallecimiento de su autor.

El problema del testamento cerrado es que es más fácil de impugnar, ya que como el notario no conoce su contenido es posible que se cometan incoherencias o errores que puedan hacer que los herederos acaben solicitando su nulidad. Por lo tanto, siempre es preferible la redacción de un testamento abierto.

¿Es obligatorio presentar el testamento ante un notario?

Tanto en un testamento cerrado como abierto sí es necesario que este se presente ante un notario y se firme para que pueda ser legal y todo sea más fácil tras el fallecimiento del testador. Claro que es posible realizar un testamento sin presentarlo ante notario (testamento ológrafo), pero en estos casos puede ser complicado que los herederos sepan dónde está (si esto no se ha comunicado) o, incluso, tras leerlo, pueden decidir no presentarlo ante un notario dentro de los 10 días después del fallecimiento del testador. 

¿Cuál es el precio de un testamento abierto?

El coste por hacer un testamento abierto rara vez supera los 50 euros. Por lo tanto, es un precio asumible que permite hacer los cambios necesarios cuando sea preciso para dejar claras las voluntades y poder, así, estar mucho más tranquilo. Y es que la redacción de este documento, siempre que esté bien redactado y no se cometan incoherencias (tampoco haya coacciones por ningún miembro de la familia), reduce las disputas y, también, el estrés de las personas que recibirán la herencia.

En definitiva, un testamento abierto es un documento esencial que es útil cuando empiezas a tener bienes a tu nombre, tienes hijos y superas los 40 años. Aunque puedes hacerlo en cualquier momento de tu vida, la verdad es que puede haber factores que te impulsen a hacer un testamento ahora. Si necesitas ayuda o asesoramiento, en Abogadas Asociadas te podemos ayudar. Cristina estará encantada de echarte una mano, ¡contacta con ella!