¿Qué es una excedencia voluntaria?

¿Qué es una excedencia voluntaria?

En Abogadas Asociadas estamos seguras de que el término “excedencia voluntaria” te resulta familiar. Tal vez lo hayas escuchado en algún amigo cercano, pero no hayas sabido definir bien qué quiere decir este concepto. Es por esto por lo que hoy vamos a definirlo, ver cuáles son los requisitos para poder solicitar una excedencia y su duración máxima. En el caso de que quieras pedir una excedencia de estas características, en Abogadas Asociadas te podemos echar una mano con este trámite, para que te resulte todo más fácil.

Excedencia voluntaria, ¿de qué estamos hablando?

Una excedencia voluntaria es la suspensión temporal de empleo de un trabajador. Esta la debe solicitar él mismo y, cuando regrese de ella, podrá volver a su trabajo. Se cree que este derecho laboral solo lo pueden pedir los funcionarios. No obstante, cualquier persona que esté trabajando en una empresa –sea esta pública o privada– puede tomar la decisión de pedir una excedencia.

Como es lógico, durante el tiempo en el que el trabajador esté en situación de excedencia, no cobrará nada por parte de la empresa pública o privada en la que esté. Las razones por las que se puede tomar esta decisión son múltiples: desde emprender un proyecto nuevo, hasta trabajar temporalmente para otra empresa, realizar una formación en el extranjero, etc. Los motivos pueden ser diversos y recordamos, de nuevo, que se trata de un derecho.

Requisitos para solicitar una excedencia voluntaria

Para poder determinar los requisitos para solicitar una excedencia voluntaria, nos vamos a basar en la Resolución de 27 de octubre de 2023. En dicha resolución se expone que para pedir una excedencia de estas características se debe haber cumplido 1 año de trabajo en la empresa. En caso contrario, habrá que esperar para solicitarla y cumplir con este primer requisito que resulta esencial para la aprobación de la excedencia. 

Otro de los requisitos para realizar una solicitud es que el plazo de petición de esta excedencia no puede ser inferior a 4 meses, pero tampoco superar los 5 años. Esto es fundamental para continuar conservando los derechos de recuperación del trabajo y, una vez haya terminado el periodo de excedencia, reincorporarse a él sin ningún problema.  

Asimismo, una vez que se pide una excedencia y la persona se vuelve a reincorporar al trabajo, debe esperar 4 años para volver a poder solicitar otra excedencia nueva. Es fundamental saber esto para saber cuándo es el mejor momento para utilizar este derecho.

¿Qué sucede durante la excedencia?

Como ya hemos mencionado, durante la excedencia no cobrarás un sueldo por tu trabajo. Además, a pesar de que se pueda volver de nuevo al mismo trabajo que se hacía, hay que matizar que el puesto durante la excedencia no se conserva. Es decir, cuando se solicite de nuevo el reingreso en la empresa, la persona tendrá un derecho preferente si hay una vacante igual o similar al puesto que desempeñaba. Esto significa que puede que no trabaje inmediatamente, sino que a lo mejor deberá esperar a que quede un hueco libre.

Asimismo, una de las preguntas más frecuentes tiene relación con la excedencia voluntaria y el paro. Pues, al igual que no se está cobrando ningún sueldo, tampoco se tiene derecho a prestación alguna y no se cotiza. Esto es algo fundamental que conviene tener presente, sobre todo en casos de formación o de cuidado de familiares. 

¿Cómo se solicita una excedencia voluntaria?

Para solicitar una excedencia voluntaria hay que enviar un escrito a la empresa detallando la petición, indicando el tiempo de duración, la fecha en la que se iniciará la excedencia y cuando esta finalizará. No es obligatorio mencionar los motivos por los que se solicita, aunque también se puede informar de ello si se desea. 

Si tienes alguna duda con relación a la petición de una excedencia voluntaria, en Abogadas Asociadas estaremos encantadas de resolvértela. Esperamos que una gran parte de tus preguntas hayan quedado resueltas, porque la excedencia voluntaria suele ser un tema del que se habla poco, pero que es muy importante conocer en profundidad para saber qué supone pedirla y cuál es el límite de tiempo que esta puede durar.

Complemento para la reducción de brecha de género o antiguo complemento de maternidad para hombres

Complemento para la reducción de brecha de género o antiguo complemento de maternidad para hombres

El complemento de maternidad para hombres, hoy en día conocido como «complemento para la reducción de la brecha de género», tiene el objetivo de compensar los posibles perjuicios en la carrera profesional de los futuros padres y madres. Veamos cómo funciona esta prestación y cuáles son los requisitos para solicitarla.

Anterior complemento de maternidad

Antes de 2021, el complemento de maternidad podía sumarse a las pensiones contributivas de viudedad, jubilación o incapacidad permanente. Para ello, la madre debía tener dos o más hijos biológicos o adoptados. La cuantía se establecía en porcentajes y se aplicaba al importe de la pensión: aumentaba en un 5% si el progenitor tenía dos hijos, un 10% si tenía tres hijos y un 15% en caso de cuatro o más descendientes. Es decir, el complemento no se otorgaba a aquella madre que acreditara tener un único hijo.

No obstante, existía una excepción: quienes se jubilaran por voluntad propia de forma anticipada no podrían beneficiarse de este complemento. Hoy en día, este requisito no afecta al complemento para la reducción de la brecha de género, incompatible tan solo con la jubilación parcial.

Complemento para la reducción de brecha de género

El cambio de perspectiva sobre los derechos de la mujer y la participación activa del hombre en la crianza de los hijos dio lugar a una modificación de la medida. De hecho, la lucha de un hombre viudo provocó que en 2019 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) declarara discriminatorio el complemento de maternidad.

Real Decreto-ley 3/2021

El 3 de febrero de 2021, el BOE publicó el Real Decreto-ley 3/2021, por el que se adoptan medidas para reducir la brecha de género. La normativa, en vigor a partir del 4 de febrero del mismo año, permitió a los padres acceder a esta prestación a través de su pensión. Además, también se modificó el requisito de número de hijos, de modo que tanto hombres como mujeres podían solicitar el complemento a partir del primer hijo. Eso sí, es válido para las pensiones nuevas, es decir, aquellas concedidas a partir de febrero de 2021.

Requisitos para solicitar el complemento de maternidad para hombres

Según el Real Decreto, los hombres que quieran acceder a complemento para la reducción de brecha de género deben cumplir alguno de los siguientes requisitos:

  • Recibir una pensión contributiva de jubilación o una pensión por incapacidad permanente. No aplica la pensión parcial.
  • Recibir una pensión de viudedad por tener hijos en común con el progenitor fallecido. Al menos uno de los hijos debe tener derecho a percibir una pensión por orfandad.
  • Haber visto perjudicada su carrera profesional por el nacimiento o  adopción y el cuidado de sus hijos. Para acreditar esta situación, los hombres deben cumplir alguna de las siguientes realidades:
  1. Quienes tengan hijos nacidos o adoptados hasta el 31 de diciembre de 1994 deben acumular más de 120 días no cotizados entre los nueves meses previos al nacimiento y durante los tres años posteriores. En el caso de adopción, estos días deben comprender desde la fecha de la resolución judicial y los tres años siguientes.
  1. Si, en cambio, los hijos han nacido o han sido adoptados desde el 1 de enero de 1995, la suma de las bases de cotización de los 2 años siguientes al nacimiento o la adopción debe ser inferior a un 15% a la suma de los 2 años anteriores.

Cabe puntualizar que si la pensión no es de viudedad, solo uno de los progenitores o tutores podrá percibir el complemento de la brecha de género, en cuyo caso se concederá la pensión de menor importe.

¿Cuánto se cobra con este complemento?

La cuantía del complemento para la reducción de la brecha de género se determinará en la ley de los Presupuestos Generales del Estado de cada año. En 2023, el importe se fijó en 30,4 € al mes por cada hijo, es decir, 425,6 € al año por hijo, hasta un máximo de cuatro. Se abonará en 14 pagas y, al contrario del antiguo complemento de maternidad, esta nueva prestación no está sujeta al límite máximo de las pensiones contributivas. Dicho de otro modo, aunque se supere dicho importe, se aplicará el complemento.

El complemento de maternidad para hombres o complemento para la reducción de la brecha de género es un reflejo más de los cambios que está experimentando la sociedad en la igualdad entre hombres y mujeres. De modo que si quieres beneficiarte de esta prestación o tienes dudas relacionadas, contacta con nosotras.

Contrato comercial: qué es y para qué sirve

Contrato comercial: qué es y para qué sirve

Un contrato es un acuerdo legal, ya sea oral o escrito, que vincula a dos o más partes con capacidad jurídica. Sin embargo, existen muchos tipos de contratos en función del objetivo que tienen las partes. Entre estas opciones, encontramos el contrato comercial. Veamos en qué consiste, cuáles son sus características y qué sucede si alguna de las partes incumple el contrato.

¿Qué es un contrato comercial?

Un contrato comercial es un acuerdo formal en el que dos o más partes, ya sean personas físicas o jurídicas, se comprometen a realizar una transacción económica con objetivos comerciales. Dicho de otro modo, un contrato comercial regula las relaciones entre los empresarios y empresas.

Este tipo de contratos se emplean cuando se produce un intercambio de bienes, servicios o derechos que generan beneficios económicos o influyen en la actividad del negocio de las partes implicadas.

Pero, ¿qué ocurre si una de las partes incumple el contrato?

Cuando una de las partes no cumple con alguno de los términos que establece el acuerdo, esta concurrirá en el incumplimiento esencial del contrato y estará obligada a pagar los daños. No obstante, alguna de las partes debe sufrir daños reales para iniciar una demanda frente al tribunal. Sea como sea, el tribunal defenderá el contrato legalmente vinculante, salvo que sea ilegal o fraudulento, contrario a la política pública o esté redactado de forma incorrecta.

Un contrato comercial es un acuerdo complejo en el que pueden surgir muchos imprevistos. Por esta razón, siempre conviene contar con un equipo de abogadas que pueda asesorarte correctamente.

Características de un contrato comercial

En España, los contratos comerciales están regulados por el Código de Comercio, y se caracterizan por los siguientes elementos:

  • Objeto comercial o mercantil. El contrato debe tener como fin una actividad comercial o económica que genere lucro, como la compraventa de productos, la prestación de servicios o la distribución de mercancías.
  • Libertad de pacto. Las partes del contrato tienen cierta flexibilidad para establecer los términos y las condiciones del acuerdo.
  • Carácter bilateral o multilateral. Los contratos comerciales implican a dos o más partes y todas ellas tienen obligaciones que deben cumplir de acuerdo con los términos que se han negociado.
  • Ámbito empresarial. Este tipo de contratos se emplean entre comerciantes, empresas, autónomos u organizaciones que realizan actividades económicas regulares.
  • Formalidad y copia. Aunque no siempre requieren estar formalizados por escrito —ya que, en algunos casos, pueden ser verbales—, se recomienda documentar formalmente los acuerdos para evitar malentendidos y facilitar la prueba de su existencia en caso de necesidad.

Tipos de contratos comerciales

Cada tipo de contrato comercial tiene sus particularidades y está pensado para cubrir las diferentes necesidades de las empresas, asegurando la claridad en la relación comercial y el cumplimiento de los términos del acuerdo. Como hemos visto, estos contratos suelen formalizarse por escrito. Sin embargo, en algunos casos, pueden tener validez verbal. Esto dependerá del tipo de transacción.

Algunos de los contratos comerciales más habituales son:

  • Contrato de compraventa. Regula la transferencia de la propiedad de una cosa o derecho entre un vendedor y un comprador. Es uno de los acuerdos más importantes en el derecho privado y está regulado por el Código Civil y el Código de Comercio.
  • Contrato de suministro. En este contrato, el proveedor se compromete a proporcionar regularmente bienes o servicios al cliente, generalmente en cantidades y fechas previamente acordadas.
  • Contrato de agencia. Es aquel contrato en el que una persona física o jurídica actúa en nombre de una empresa o persona para promocionar y vender sus productos o servicios. A cambio, recibe una comisión.
  • Contrato de distribución. Se trata de un tipo de contrato comercial en el que un distribuidor comercializa los productos o servicios de un producto o proveedor. Para ello, el distribuidor pone a disposición de la otra parte su red comercial durante un periodo de tiempo determinado.
  • Contrato de franquicia. A través de este contrato, una empresa franquiciadora cede el derecho de explotar una marca, producto o sistema de negocio a otra persona física o jurídica.
  • Contrato de leasing. Permite a una empresa usar un bien —como maquinaria o equipos de tecnología— mediante el pago de unas cuotas. Este tipo de acuerdo ofrece la opción de compra al finalizar el contrato.
  • Contrato de transporte. Regula el traslado de bienes de un lugar a otro, y puede involucrar transporte terrestre, marítimo o aéreo. En él se especifican las responsabilidades y el precio del servicio.
  • Contrato de préstamo mercantil. Es aquel mediante el que un prestamista cede la propiedad de una cantidad de dinero o bienes fungibles a otra persona —llamada prestatario— a cambio de un bien de la misma calidad o su equivalente en forma de dinero.
  • Contrato de fianza mercantil. Una persona o empresa garantiza el cumplimiento de las obligaciones de un tercero. Es un tipo de contrato habitual en el ámbito comercial para asegurar transacciones o créditos.

En definitiva, un contrato comercial tiene el objetivo de garantizar que se cumplen, desde la claridad y la seguridad, los términos de una transacción económica. No obstante, estamos ante un acuerdo complejo que, a menudo, requiere la supervisión de profesionales expertos en el sector. Así que si necesitas asesoramiento o un modelo de contrato comercial, desde Abogadas Asociadas te invitamos a contactar con nosotras.

Herencias en gananciales: qué son y cómo gestionarlas

Herencias en gananciales: qué son y cómo gestionarlas

La gestión de las herencias en gananciales siempre está rodeada de dudas y preguntas, también de preocupaciones sobre si la pareja tendrá algún tipo de derecho ante el bien heredado o este pertenecerá exclusivamente a la persona que lo ha recibido. Para ello, conviene saber qué son realmente las herencias gananciales, las diferencias con relación a las privativas, qué pasa si se contrae matrimonio o dicha herencia genera beneficios.

¿Qué son las herencias en gananciales?

Las herencias en gananciales son aquellos bienes que se heredan cuando se ha contraído matrimonio en régimen de gananciales. Esto quiere decir que todo bien adquirido durante este enlace pertenece a los dos cónyuges, independientemente de quien lo haya comprado o de quien se haya gastado más dinero. No obstante, con relación a las herencias siempre hay muchas dudas al respecto, porque hay que diferenciar entre las herencias privativas y las gananciales. Aunque una herencia, en principio, solo pertenece a quien la recibe, hay situaciones concretas en las que esto puede cambiar. 

¿Qué diferencia hay entre herencias privativas y gananciales?

La diferencia entre herencias privativas y gananciales es que las primeras pertenecen a un cónyuge y, si se produce la disolución del matrimonio, dichos bienes no tienen por qué repartirse, sino que pertenecerán solamente a uno de sus miembros. No sucede lo mismo si las herencias son gananciales donde sí el otro miembro del matrimonio tendrá derecho a una parte de dicha herencia, aunque las situaciones en las que esto se da son específicas.

¿Qué pasa con las herencias si contraigo matrimonio?

Una de las preocupaciones más frecuentes es cómo se gestionan las herencias en gananciales. Cuando no hay una separación de bienes explícita al contraer matrimonio, puede que existan dudas con relación a los bienes que se puedan heredar. No obstante, desde Abogadas Asociadas, queremos tranquilizar en este aspecto y, para ello, nos vamos a basar en el artículo 1346 del Código Civil que aclara esta duda habitual.

Lo que se expone en este artículo es que los bienes privativos –es decir, que no se comparten con la pareja y pertenecen exclusivamente a uno de los cónyuges– son aquellos que se obtienen antes del matrimonio, pero también los posteriores por título gratuito. Por tanto, las herencias no forman parte de los bienes gananciales dentro del matrimonio, aunque la situación puede cambiar si dichos bienes generan algún beneficio. 

Vamos a poner un ejemplo muy sencillo. Si una persona hereda una vivienda, esta pertenece exclusivamente a ella y, en caso de divorcio, no será repartida con la pareja. No obstante, si esa vivienda se pone en alquiler y genera unos beneficios, entonces, las circunstancias pueden ser distintas. A continuación, vamos a explicar esto un poco más.

¿Y si la herencia genera beneficios?

Cuando la herencia recibida genera beneficios, entonces, estos sí que se consideran bienes gananciales a los que tiene derecho la pareja. El punto 2 del artículo 1347 del Código Civil así lo expresa “los frutos, rentas o intereses que produzcan tanto los bienes privativos como los gananciales”. Por lo tanto, a pesar de que las herencias tienen carácter exclusivo para la persona que las percibe, si estas generan beneficios la situación cambia.

En Abogadas Asociadas sabemos que las herencias en gananciales siempre son un tema muy delicado que en nuestro despacho podemos tratar y gestionar, resolviendo todas las dudas que puedan surgir al respecto. Si tienes preguntas sobre las herencias en gananciales, Cristina puede ayudarte directamente a darte las respuestas que necesitas.

Abogado de familia: cuáles son sus funciones

Abogado de familia: cuáles son sus funciones

El derecho de familia es una rama del derecho civil que se ocupa de todas aquellas cuestiones jurídicas relacionadas con el ámbito familiar. Sin embargo, los derechos vinculados a las relaciones familiares se caracterizan por su gran complejidad. Por ello, es necesaria la presencia de los abogados de familia, profesionales especializados en divorcio, custodia de los hijos, acuerdos prematrimoniales, separación de bienes, entre otros.

¿Qué es un abogado de familia?

Un abogado familiar es aquel profesional que se encarga de asesorar a nivel jurídico en áreas que tienen relación con el ámbito familiar. Además, también redacta documentos legales, actúa como mediador y consejero en disputas entre los miembros de la familia y representa a sus clientes en las negociaciones y los procedimientos ante los tribunales.

Para ello, los abogados de familia deben contar con una licenciatura en derecho, realizar el máster que exige el Ministerio de Justicia y colegiarse en un Colegio de abogados.

¿Qué hace un abogado de familia?

El derecho familiar es un campo muy amplio y extenso que trata sobre aspectos personales de una alta carga emocional. Por esta razón, es fundamental contar con profesionales de confianza que te garanticen tranquilidad y protección.

Las razones más habituales para contratar a un abogado de familia son:

  • Separaciones y divorcios, y los acuerdos relacionados que puedan surgir.
  • Acuerdos prematrimoniales y separación de bienes.
  • Custodias de hijos y patria potestad.
  • Adopciones y tutelas de menores de edad.
  • Pensiones alimenticias y económicas.
  • Testamentos, herencias y sucesiones relativas al patrimonio familiar.
  • Liquidación del patrimonio conyugal.
  • Violencia familiar, tanto física como psicológica.
  • Infidelidad y adulterio.

Separación y divorcio

Cuando dos personas deciden casarse pasan a formar una relación legal ante la ley. No obstante, los vínculos amorosos no siempre son duraderos y la pareja puede tomar la decisión de separar sus caminos. Cuando esto sucede, la pareja tiene dos opciones: solicitar la separación o el divorcio.

En el primer caso, la pareja anuncia su decisión de vivir separados ante el tribunal. Esta separación no implica la disolución del matrimonio, de modo que los miembros de la pareja no pueden contraer matrimonio con otras personas. Además, la separación puede ser revocada bajo el consentimiento de los dos miembros de la pareja en cualquier momento, sin plazo de espera.

En cambio, el divorcio implica la disolución legal del matrimonio y puede ser solicitado tanto por uno de los cónyuges (con o sin consentimiento del otro) o a petición de ambos. Una vez se haya extinguido el vínculo matrimonial entre ambas personas, ambos tendrán plena libertad para casarse de nuevo, incluso con la misma persona.

No obstante, existen dos tipos de divorcios: de mutuo acuerdo o contencioso. En ambos casos, los abogados de familia serán una figura clave para garantizar la solución menos conflictiva y más pacífica posible. Además, si la pareja cuenta con hijos menores, la figura del abogado es imprescindible, ya que el proceso tendrá que tramitarse exclusivamente por vía judicial.

Custodia de hijos

Los padres son los responsables legales del cuidado de los hijos, independientemente de si estos viven juntos o están separados o divorciados. En caso de que ambos progenitores decidan finalizar su vínculo, ambos conservarán la patria potestad. Sin embargo, habrá que decidir cuál de los dos ejercerá la guarda y custodia del menor. Cuando no hay acuerdo entre los progenitores, será necesario contactar con un abogado de familia para que prepare la demanda que tendrá que resolver el juez.

Podemos encontrar cuatro tipo de demandas de guarda y custodia: compartida, exclusiva, distributiva o atribuida a un tercero.

Herencias

Los abogados de familia especializados en herencias son los encargados de proporcionar validez a la última voluntad del difunto y de asesorar y acompañar a sus clientes para el cumplimiento del reparto de bienes y las obligaciones tributarias.

Además, estos profesionales también gestionan todo lo relativo a las sucesiones y transmisión de derechos, como la renuncia a una herencia cuando las deudas del fallecido superan los beneficios que obtendría el heredero y las particiones de herencias cuando existe un desacuerdo entre las partes.

Acuerdos prematrimoniales

Cuando se contempla las consecuencias de que la relación entre dos personas termine o se produzca la muerte de alguno de los dos cónyuges, existe la posibilidad de redactar un acuerdo prematrimonial. Este tipo de acuerdos también son habituales en aquellos matrimonios en los que una de las partes posee una cantidad de bienes superior a la otra. Por ello, algunos de los aspectos que se tratan en los acuerdos prematrimoniales son la pensión económica, la atribución y el uso de la vivienda familiar, las relaciones con los hijos y la división del patrimonio.

En este contexto, el abogado de familia ayudará a los futuros cónyuges en la redacción del acuerdo para que este sea efectivo y se eviten posibles disputas judiciales si la convivencia termina.

Tanto si estás viviendo una situación difícil como si requieres el asesoramiento de un profesional, un abogado familiar puede ayudarte a encontrar una solución. Así que si buscas abogados de familia en Valencia, contacta con nosotras. Desde Abogadas Asociadas podemos ayudarte.