La declaración de herederos es un concepto común cuando una persona fallece y no deja un testamento. Ante la ausencia de este documento, se debe realizar esta declaración de herederos, un proceso legal que consiste en determinar quiénes son las personas beneficiarias de los bienes de la persona fallecida para poder distribuirlos.
Sin embargo, es importante aclarar diversos aspectos: por ejemplo, quién puede solicitarla, cómo se lleva a cabo el procedimiento, si supone o no un coste, etc. A continuación, en Abogadas Asociadas, vamos a responder a todas y cada una de estas preguntas para que puedas dominar este término.
¿Quiénes pueden pedir este documento?
Cuando hablamos de la declaración de herederos, es importante saber que los descendientes (hijos o nietos), ascendientes (padres o abuelos), el cónyuge, los hermanos o los sobrinos pueden solicitar este tipo de documento. En resumen, cualquier persona que tenga una relación de parentesco con quien ha fallecido, puede pedir una declaración de herederos. Este procedimiento se llevará a cabo delante de un notario.
Ahora bien, puede surgir la pregunta de qué puede suceder en el caso de que nadie reclame la herencia porque no hay herederos vivos. En esta situación, el heredero va a ser el Estado. Todo esto se recoge por escrito en el Código Civil, donde también queda reflejado el orden de los herederos en el caso de que los hubiese.
Procedimiento para solicitar la declaración
Para simplificar el procedimiento, dejaremos por aquí una lista de cómo se debe proceder en una situación como esta:
Visita al notario: los herederos deben acudir a un notario para poder realizar la declaración de herederos pertinente.
Documentación: sería interesante acudir al notario con el certificado de defunción, el libro de familia o los certificados de nacimiento.
Acta de notoriedad: se trata de un acta donde se incluye la declaración de los herederos, testigos (al menos dos) y la presentación de la documentación.
Inscripción en el Registro de la Propiedad: cuando se obtiene la declaración de herederos hay que inscribir los bienes inmuebles a nombre de los herederos.
¿Qué son los herederos abintestato?
Los herederos abintestato es un concepto que designa a aquellas personas que tienen que realizar la declaración de herederos porque el familiar que ha fallecido no ha dejado testamento. Esto quiere decir, por tanto, que en el caso de que haya testamento esta no se tiene que hacer. Saber esto es crucial, ya que es posible ahorrarse un trámite más que, además, va a tener un determinado precio.
¿Qué precio tiene la declaración de herederos?
Hacer una declaración de herederos no es un trámite gratuito. Sin embargo, el precio va a depender, muchas veces, tanto del notario como del número folios que se incluyan en el acta notarial. Los precios suelen rondar los 300 euros, sin incluir el IVA, pero, de nuevo, esto puede depender del notario y de cada circunstancia particular.
Consejos básicos para la declaración de herederos
Ahora que ya lo sabes todo sobre esta declaración, te recomendamos preparar los documentos antes de acudir al notario para que el proceso se agilice lo máximo posible. Asimismo, los testigos que elijas (recuerda que deben ser un mínimo de dos) conviene que conozcan bien a la familia para poder verificar la relación de parentesco de los herederos.
¿Necesitas ayuda con la declaración de herederos? En Abogadas Asociadas te podemos echar una mano. Ponte en contacto con nosotras para que este documento (obligatorio en el caso de que no haya testamento) quede preparado cuanto antes.
Somos Inma y Cristina, abogadas con más de 25 años de experiencia trabajando juntas en Abogadas Asociadas, un despacho cercano y comprometido con las personas. Inma está especializada en derecho civil, familia y sucesiones, y trabaja tanto en el ámbito judicial como en mediación para la resolución de conflictos. Cristina se centra en el área empresarial, financiera y tributaria, asesorando a particulares y empresas en herencias, planificación patrimonial y gestión fiscal. Juntas formamos un equipo complementario que ofrece un asesoramiento jurídico sólido, práctico y personalizado.
Heredar un piso en usufructo es algo bastante habitual. Sin embargo, se suelen desconocer cuáles son las condiciones, inconvenientes y las ventajas que esto tiene. Por todo esto, hoy en Abogadas Asociadas resolveremos algunas de las dudas más frecuentes sobre heredar un piso en usufructo para tener más claro cuando esto es interesante.
¿Qué significa heredar un piso en usufructo?
Cuando hablamos de heredar un piso en usufructo nos referimos a poder disfrutar de dicha vivienda, habitar en ella y hacer los cambios que se necesiten hacer (reformas, cambiar muebles, instalar gas natural, etc.). Sin embargo, al heredar un piso bajo estas condiciones hay que tener muy claro que no se posee la titularidad de la propiedad.
Esto quiere decir que la persona que habita la vivienda (el usufructuario), porque la ha recibido en herencia, no va a poder realizar ningún contrato de venta del inmueble. De esta manera, el propietario podrá estar seguro de que su piso estará disponible por si desea utilizarlo en algún momento. Asimismo, si el usufructuario devuelve, en algún momento, el inmueble, este deberá estar en las mismas condiciones cuando disfrutó de él.
Ventajas de heredar un piso en usufructo
Entre las ventajas de heredar un piso en usufructo está la de poder usar la vivienda para el uso y el disfrute propio. Sin embargo, también el usufructuario puede alquilarla, si así lo desea, sin que por ello deba pedirle permiso al propietario. De hecho, la única limitación es que no se puede vender, pero todo lo demás sí lo puede llevar a cabo.
Desventajas de heredar un piso en usufructo
Con relación a las desventajas de heredar un piso en usufructo está el de tener que asumir ciertos gastos, como es el caso del IBI, no poder vender el piso y la responsabilidad de devolver todos los bienes que haya en la vivienda cuando esta se deje. Todo esto debe estar por escrito para evitar problemas cuando el usufructuario deje el piso.
¿Cuándo se suele heredar un piso en usufructo?
Generalmente, se suele heredar un piso en usufructo cuando el cónyuge fallece y este, en el testamento, deja el piso para el uso y disfrute de la persona con la que estaba casado. En el caso de que haya hijos y, por tanto, ellos sean los que heredarán el bien como propietarios, este tipo de concepto legal permite que el marido o la mujer del cónyuge fallecido pueda tener un lugar en el que residir.
Es importante tener en cuenta que este derecho se recoge en el artículo 467 del Código Civil y que se pueden dejar tanto casas, como pisos u otro tipo de terrenos para el uso y disfrute de una persona. En el caso de los usufructos vitalicios, cuando el usufructuario fallece, entonces, se extingue el contrato.
¿Se hereda el usufructo?
Esta pregunta es bastante frecuente y en Abogadas Asociadas la hemos escuchado varias veces. Sin embargo, la respuesta corta es que no. El usufructo nunca se hereda, puesto que cuando el usufructuario fallece (es decir, la persona que disfrutaba del piso), se acaba ahí ese derecho de uso de la propiedad. Esta pasará, por tanto, a manos de sus legítimos propietarios que podrán utilizarla, venderla o hacer lo que les plazca con ella.
Es crucial tener muy claros estos conceptos cuando hablamos de herencias para evitar contratiempos o malas decisiones que pueden acabar generando problemas. Por ejemplo, si un usufructuario no sabe que no puede vender un piso que está disfrutando, esto puede llevarle a una situación muy poco deseada, ya que estará cometiendo una ilegalidad.
Es por esto por lo que en Abogadas Asociadas siempre estamos disponibles para resolver cualquier duda relacionada con las herencias y, así, poder actuar conforme a los derechos y obligaciones que se han adquirido al heredar un piso en usufructo.
Somos Inma y Cristina, abogadas con más de 25 años de experiencia trabajando juntas en Abogadas Asociadas, un despacho cercano y comprometido con las personas. Inma está especializada en derecho civil, familia y sucesiones, y trabaja tanto en el ámbito judicial como en mediación para la resolución de conflictos. Cristina se centra en el área empresarial, financiera y tributaria, asesorando a particulares y empresas en herencias, planificación patrimonial y gestión fiscal. Juntas formamos un equipo complementario que ofrece un asesoramiento jurídico sólido, práctico y personalizado.
Hacer un testamento es importante para dejarlo todo organizado en el momento en el que se produzca el fallecimiento de una persona. Esto, además, también agiliza los trámites de reparto de la herencia, algo que los familiares agradecerán, puesto que estarán lidiando con muchas emociones difíciles. Pero, al hacer este documento es posible encontrarse con el concepto de “testamento abierto”. ¿Qué quiere decir esto? Vamos a verlo.
¿Qué significa un testamento abierto?
Cuando hablamos de un testamento abierto, hacemos referencia a ese documento que debe estar firmado por un notario para ser válido, tal y como se recoge en el artículo 694 del Real Decreto de 24 de julio de 1889 del Código Civil. En él, la persona firmante deja claro qué bienes heredarán sus familiares, en qué porcentaje, cómo se repartirán, etc. Si hay deudas, hay que recordar que estas las asumirá la familia, por lo que el testamento puede servir para dejar claro cómo se desea proceder ―vendiendo, por ejemplo, alguna propiedad para saldar esas deudas existentes en el momento del fallecimiento―.
¿Es necesario llevar testigos a un testamento abierto?
No, no es imprescindible que haya testigos. Sin embargo, esto depende de la situación en la que se encuentre el autor de dicho testamento. Así, en aquellos casos en los que no sepa firmar ni leer, o sea sordo, deberán acudir testigos ―no pueden ser parientes― a la firma de este documento. Lo mismo ocurrirá si así lo solicita el testador, se cumplan o no esta serie de circunstancias recogidas en el artículo 697 del Código Civil. Si no se presentan los testigos cuando están obligados, puede el testamento declararse nulo.
Modelo de un testamento abierto
Para que un testamento abierto sea válido, se debe seguir un modelo concreto que debe constar de los siguientes apartados. A continuación, los exponemos:
COMPARECE: se exponen los datos del testador.
EXPRESA: se informa sobre hijos, cónyuge, etc.
CLÁUSULAS: lista de voluntades bien detalladas y redactadas.
Antes del apartado “COMPARECE” debe estar la fecha, lugar y el nombre del notario. Asimismo, tras las cláusulas, debe estar el apartado de la firma y, si hay testigos, estos también deben firmar el documento para que sea válido.
¿Qué se debe tener claro en un testamento abierto?
En un testamento abierto se debe tener claro que tras redactarlo, este se leerá en voz alta ante todos los presentes. Asimismo, habrá una manifestación de conformidad, de que se ha entendido todo lo que se ha recogido en el documento y sus cláusulas. Finalmente, se ratificará el testamento y se firmará, para que pueda ser válido.
¿Se puede modificar un testamento abierto?
Sí, este tipo de documento se puede modificar siempre que se desee, algo que ocurre cuando se adquieren nuevas propiedades o se desean hacer cambios con relación al reparto de la herencia. Para hacer este cambio hay que acudir al notario y volver a realizar todo el proceso para firmar el documento, después, y validar la nueva versión.
¿Puedo impugnar un testamento abierto?
Hay situaciones en las que se puede dar una impugnación de un testamento abierto, lo que quiere decir que una persona no está de acuerdo con la voluntad de quien ha fallecido. Un ejemplo de cuando esto se puede hacer es cuando un hijo no recibe ninguna parte de la herencia, algo que es ilegal, puesto que le corresponde la legítima, y es que este hijo sería un heredero forzoso. Por lo tanto, para impugnar el testamento en este caso habría que contactar con una abogada y presentar una demanda.
Esta impugnación se puede llevar a cabo en un plazo de 15 años desde el fallecimiento de la persona. Además del ejemplo anterior, existen otras causas para llevar este trámite a cabo, como puede ser que haya incoherencias en el documento, que el testador hubiese recibido presiones para hacer cambios o cuando estos no están justificados.
Diferencias entre un testamento abierto y cerrado
En el momento de hacer un testamento, no solo existe la opción del testamento abierto, sino que también está el cerrado. Veamos cuáles son sus principales diferencias:
El testamento abierto se lee antes de firmarlo, mientras que el cerrado se mantiene confidencial hasta el momento en el que fallece el testador.
El notario no sabe lo que contiene el testamento cerrado, mientras que el abierto sí es conocedor desde el principio de todo su contenido.
En ambos casos, el testamento debe firmarse ante notario, aunque en el testamento cerrado no se sabrá su contenido tras el fallecimiento de su autor.
El problema del testamento cerrado es que es más fácil de impugnar, ya que como el notario no conoce su contenido es posible que se cometan incoherencias o errores que puedan hacer que los herederos acaben solicitando su nulidad. Por lo tanto, siempre es preferible la redacción de un testamento abierto.
¿Es obligatorio presentar el testamento ante un notario?
Tanto en un testamento cerrado como abierto sí es necesario que este se presente ante un notario y se firme para que pueda ser legal y todo sea más fácil tras el fallecimiento del testador. Claro que es posible realizar un testamento sin presentarlo ante notario (testamento ológrafo), pero en estos casos puede ser complicado que los herederos sepan dónde está (si esto no se ha comunicado) o, incluso, tras leerlo, pueden decidir no presentarlo ante un notario dentro de los 10 días después del fallecimiento del testador.
¿Cuál es el precio de un testamento abierto?
El coste por hacer un testamento abierto rara vez supera los 50 euros. Por lo tanto, es un precio asumible que permite hacer los cambios necesarios cuando sea preciso para dejar claras las voluntades y poder, así, estar mucho más tranquilo. Y es que la redacción de este documento, siempre que esté bien redactado y no se cometan incoherencias (tampoco haya coacciones por ningún miembro de la familia), reduce las disputas y, también, el estrés de las personas que recibirán la herencia.
En definitiva, un testamento abierto es un documento esencial que es útil cuando empiezas a tener bienes a tu nombre, tienes hijos y superas los 40 años. Aunque puedes hacerlo en cualquier momento de tu vida, la verdad es que puede haber factores que te impulsen a hacer un testamento ahora. Si necesitas ayuda o asesoramiento, en Abogadas Asociadas te podemos ayudar. Cristina estará encantada de echarte una mano, ¡contacta con ella!
Somos Inma y Cristina, abogadas con más de 25 años de experiencia trabajando juntas en Abogadas Asociadas, un despacho cercano y comprometido con las personas. Inma está especializada en derecho civil, familia y sucesiones, y trabaja tanto en el ámbito judicial como en mediación para la resolución de conflictos. Cristina se centra en el área empresarial, financiera y tributaria, asesorando a particulares y empresas en herencias, planificación patrimonial y gestión fiscal. Juntas formamos un equipo complementario que ofrece un asesoramiento jurídico sólido, práctico y personalizado.
Denunciar a otra persona es un hecho lo suficientemente serio y para el que hay que conocer sus implicaciones y consecuencias. Pues, una de las preguntas frecuentes que nos hacen como abogadas es si se puede quitar una denuncia antes del juicio, ya sea porque esta se ha emitido en un momento de enfado en el que no se estaba pensando bien en las consecuencias o, tal vez, porque la denuncia no es cierta y, por tanto, se ha cometido un delito de denuncia falsa.
¿Cuándo se puede quitar una denuncia antes del juicio?
Nunca, ya que en el momento en el que se pone en conocimiento de las autoridades que se ha cometido un delito, se ponen en marcha una serie de mecanismos para sancionar dicho acto, investigarlo y resolverlo. Durante este proceso se llevará a cabo un juicio y, en ningún caso, este se puede detener. Por lo tanto, ante la duda de si se puede quitar una denuncia antes del juicio la respuesta es un “no” rotundo.
Ahora bien, ¿por qué existe esta pregunta? Pues porque sí hay procedimientos que se pueden anular. Tal es el caso de las calumnias o injurias, pero es que aquí, aunque suela emplearse el término “denuncia”, lo que en realidad se emite es una querella. Por lo tanto, ante una denuncia que se desee anular ―algo que, como hemos visto, no es posible― conviene ponerse en contacto con una abogada como Inma, de Abogadas Asociadas.
No ser parte del procedimiento penal, ¿me puede beneficiar?
No ser parte del procedimiento penal quiere decir renunciar a llevar a cabo acciones penales. En el momento en el que se hace esto, se deja claro, de alguna manera, que no se desea continuar con este procedimiento, sin embargo, esto puede derivar en dos situaciones distintas. Son las siguientes:
Archivo de actuaciones: si nos vamos a la definición que aparece en el diccionario, esta sería “En el proceso civil, acuerdo del secretario judicial o del tribunal por el que se pone fin anticipadamente al proceso por razones tipificadas en la ley”. Esto puede deberse, por ejemplo, por una falta de pruebas.
Celebración del juicio: a pesar de no constituirse como acusación particular, el juicio puede celebrarse y llamar al denunciante a que declare. Es importante que, en estos casos, se presente, puesto que en caso contrario podría sancionársele.
¿Pueden sancionarme si no declaro?
Aunque no desees continuar con la denuncia adelante, si finalmente se celebra el juicio y se llama al denunciante para declarar, debe hacerlo. Pues, se puede considerar que se está obstruyendo la labor de la justicia, incluso, que se está cometiendo un delito de desobediencia ante la autoridad. Por eso, desde Abogadas Asociadas nuestra recomendación será siempre que te presentes. En caso contrario, podrían ponerte una pena de cárcel y una sanción económica, algo que no es nada conveniente.
¿Me pueden acusar por un delito de falso testimonio?
Durante una declaración, es muy importante decir siempre la verdad, ya que, sino, se podría incurrir en un delito de falso testimonio. Si atendemos a lo que recoge el Código Penal, en el artículo 458 se expone que “El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses”. Por lo tanto, no conviene, para nada, mentir en un procedimiento penal.
Ahora que sabes que no se puede quitar una denuncia antes del juicio, desde Abogadas Asociadas te recomendamos que nunca tomes ninguna decisión precipitada antes de consultar con un profesional. En nuestro gabinete, podemos resolver todas las dudas que tengas, asesorarte desde el principio y evitar que tomes una decisión de la que te acabes arrepintiendo pasado el tiempo. ¡Ponte en contacto con nosotras ahora!
Somos Inma y Cristina, abogadas con más de 25 años de experiencia trabajando juntas en Abogadas Asociadas, un despacho cercano y comprometido con las personas. Inma está especializada en derecho civil, familia y sucesiones, y trabaja tanto en el ámbito judicial como en mediación para la resolución de conflictos. Cristina se centra en el área empresarial, financiera y tributaria, asesorando a particulares y empresas en herencias, planificación patrimonial y gestión fiscal. Juntas formamos un equipo complementario que ofrece un asesoramiento jurídico sólido, práctico y personalizado.
Los bienes gananciales en un divorcio pueden generar muchas disputas, ya que todo aquello que se ha comprado o invertido durante el matrimonio debe repartirse. Sin embargo, existen muchas dudas sobre qué son realmente los gananciales, qué bienes no se pueden repartir y cómo esto se lleva a cabo. A continuación, te lo explicamos.
¿Qué son los bienes gananciales?
Para definir qué son los bienes gananciales debemos recurrir al artículo 1344 del Código Civil. En este se deja claro que este tipo de bienes son aquellos comunes a los cónyuges, independientemente de que los hayan adquirido uno u otro. Por ejemplo, si en el matrimonio uno de sus miembros compra una vivienda, esta se considerará un bien ganancial. Por lo tanto, en caso de divorcio, deberá repartirse por la mitad.
Ahora bien, es importante saber que hay bienes que no son gananciales. A estos se les conoce como privativos y pertenecen a un cónyuge en exclusiva. Pueden ser propiedades que le pertenecían antes de que se celebrase el matrimonio o aquellos que ha recibido producto de una herencia. Este tipo de bienes no se reparten en ningún caso.
La repartición de los bienes gananciales en un divorcio
La repartición de los bienes gananciales en un divorcio debe producirse para romper el vínculo definitivamente y que se establezca un reparto óptimo y justo sobre todas las propiedades que se consideran gananciales. Esto se resuelve de dos maneras:
Según acuerdo de los cónyuges: la liquidación de los bienes gananciales en un divorcio es fácil cuando este es amistoso. Así, ambos miembros se pondrán de acuerdo sobre el reparto tal y como lo deseen. Por ejemplo, si hay dos viviendas, podrán decidir quién se queda con cual de ellas. Y, en el caso de que haya un terreno edificable y un inmueble, sucederá exactamente lo mismo en base a los intereses que tenga cada persona. Es una etapa de negociación amistosa.
Según resolución judicial: cuando existen discrepancias entre los cónyuges o no hay un acuerdo sobre la liquidación de los bienes gananciales en un divorcio, entonces, será el juez el que tomará la decisión sobre la repartición. Esta se realizará de manera equitativa, de forma que cada cónyuge reciba lo mismo. Este proceso es mucho más largo y caro, por lo que hay que tenerlo presente.
¿Qué ocurre en una separación?
Contrariamente a un divorcio, una separación no supone la disolución completa del vínculo entre los cónyuges. Por lo tanto, lo habitual es que los bienes no se liquiden hasta que haya una intención clara de no recuperar la convivencia y de disolver por completo el vínculo con un divorcio. Sin embargo, sí es posible liquidar los bienes gananciales en una separación si así lo deciden los cónyuges. No es necesario tener que esperar al divorcio.
¿Hay un plazo para repartir los bienes gananciales?
La separación de los bienes gananciales en un divorcio no dispone de ningún plazo. De hecho, los cónyuges pueden divorciarse sin necesidad de liquidar los gananciales hasta que deseen resolver esta parte de su separación. Mientras no liquidan los bienes, todo lo que hayan adquirido bajo el matrimonio continuará siendo parte de los dos.
Los bienes gananciales en un divorcio suelen ser motivo de discusión y confrontaciones, puesto que no siempre es posible llegar a un acuerdo. Por eso, algunas parejas eligen la separación de bienes antes de contraer matrimonio, para que cada uno de sus miembros pueda disponer de sus bienes de manera independiente, gestionándolos y evitando los problemas de repartición que pueden aparecer si se disuelve el vínculo matrimonial. Si necesitas ayuda con los bienes gananciales en un divorcio, tienes dudas o no sabes por dónde empezar, ponte en contacto con nosotros. En Abogadas Asociadas estaremos encantadas de poder ayudarte a que este proceso sea lo más sencillo posible para ti.
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Cuando hablamos de un acuerdo prematrimonial, nos estamos refiriendo a un documento mediante el cual los futuros cónyuges aceptan determinados acuerdos. Por ejemplo, con respecto a los bienes que puedan poseer y que no se desea que se repartan si el matrimonio llega, en algún momento, a su fin. Siempre debe firmarse antes de que el matrimonio sea efectivo, sino, no tendrá validez alguna.
Motivos por los que firmar un contrato prematrimonial
Los motivos por los que una pareja puede desear firmar un contrato prematrimonial son diversos, pero aquí dejamos algunos de ellos:
Proteger los bienes y propiedades: pues cuando una pareja se casa, todos los bienes que adquiera uno se podrán repartir en caso de divorcio. Es decir, no se considera un bien privativo porque se adquiere cuando ya se está casado. Pero, si se quiere mantener la cualidad de privativo a esas propiedades que adquiera uno solo de los cónyuges, será necesario el acuerdo prematrimonial.
Planificar el futuro: este documento también sirve para poder planificar lo que pueda ocurrir en el futuro, por ejemplo, en el caso de que aparezcan deudas. De esta manera, la pareja puede guardarse las espaldas frente a situaciones que pueden ocurrir para saber si asumirá junta la responsabilidad o esta será individual.
Preservar la independencia financiera: otra de las razones por las que firmar un contrato prematrimonial puede ser para mantener la independencia financiera. De esta manera, aunque se esté en pareja, cada uno de los cónyuges gestionará su propio patrimonio y dinero, sin que el otro tenga derechos sobre él.
Modelo de los contratos prematrimoniales
A continuación dejaremos un modelo de contrato prematrimonial que debe ser cubierto y aceptado por los futuros cónyuges. Este sería el siguiente:
REUNIDOS
Esta es la primera parte del contrato prematrimonial en el que debe ponerse la fecha y lugar, identificar a los cónyuges con su nombre, apellidos y documento de identidad.
EXPONEN
Aquí se dejará claro cuándo los cónyuges desean contraer matrimonio y que antes de hacerlo están conformes con firmar este contrato.
CONVIENEN Y PACTAN
En este punto se expondrán todo lo que se pacta entre los cónyuges, desde lo que ocurrirá con los bienes, custodia de los hijos, pensión compensatoria y otros pactos.
FIRMAS
El documento se firmará por ambos cónyuges y, tras esto, ya podrán casarse sin problemas.
Pasos para legalizar un acuerdo prematrimonial
Una vez que el acuerdo prematrimonial está firmado, el siguiente paso es legalizarlo. Para ello, es crucial tomar nota de lo siguiente:
Hay que inscribir el acuerdo prematrimonial en el Registro Civil.
El documento debe estar firmado ante notario.
Si afecta a propiedades, hay que comunicarlo al Registro de la Propiedad.
¿Qué pasa si no firmo un acuerdo prematrimonial?
Es importante saber que no hay obligación alguna de firmar un acuerdo prematrimonial y que el matrimonio se puede celebrar sin que esté este documento de por medio. Sin embargo, puede ser una condición impuesta por uno de los cónyuges para que se celebre el matrimonio y, en el caso de no firmarlo, puede que nunca se llegue a celebrar la boda.
Si bien es cierto que este tipo de contratos no suelen ser bien vistos por parte de la pareja, es verdad que pueden ser una buena manera de prevenir conflictos en el futuro, en el caso de que se produzca un divorcio. Según los últimos datos, en 2022 hubo nada más y nada menos que 81.300 divorcios. Un proceso que, en ocasiones, puede ser difícil y doloroso, y que con un acuerdo prematrimonial puede simplificar el proceso.
¿Tienes dudas sobre el acuerdo prematrimonial? ¿Te gustaría redactar ya el tuyo? En Abogadas Asociadas, Inma podrá echarte una mano con él. ¡Ponte en contacto!
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