Retirar una denuncia antes del juicio

Retirar una denuncia antes del juicio

Denunciar a otra persona es un hecho lo suficientemente serio y para el que hay que conocer sus implicaciones y consecuencias. Pues, una de las preguntas frecuentes que nos hacen como abogadas es si se puede quitar una denuncia antes del juicio, ya sea porque esta se ha emitido en un momento de enfado en el que no se estaba pensando bien en las consecuencias o, tal vez, porque la denuncia no es cierta y, por tanto, se ha cometido un delito de denuncia falsa. 

¿Cuándo se puede quitar una denuncia antes del juicio?

Nunca, ya que en el momento en el que se pone en conocimiento de las autoridades que se ha cometido un delito, se ponen en marcha una serie de mecanismos para sancionar dicho acto, investigarlo y resolverlo. Durante este proceso se llevará a cabo un juicio y, en ningún caso, este se puede detener. Por lo tanto, ante la duda de si se puede quitar una denuncia antes del juicio la respuesta es un “no” rotundo.

Ahora bien, ¿por qué existe esta pregunta? Pues porque sí hay procedimientos que se pueden anular. Tal es el caso de las calumnias o injurias, pero es que aquí, aunque suela emplearse el término “denuncia”, lo que en realidad se emite es una querella. Por lo tanto, ante una denuncia que se desee anular ―algo que, como hemos visto, no es posible― conviene ponerse en contacto con una abogada como Inma, de Abogadas Asociadas

No ser parte del procedimiento penal, ¿me puede beneficiar?

No ser parte del procedimiento penal quiere decir renunciar a llevar a cabo acciones penales. En el momento en el que se hace esto, se deja claro, de alguna manera, que no se desea continuar con este procedimiento, sin embargo, esto puede derivar en dos situaciones distintas. Son las siguientes:

  • Archivo de actuaciones: si nos vamos a la definición que aparece en el diccionario, esta sería “En el proceso civil, acuerdo del secretario judicial o del tribunal por el que se pone fin anticipadamente al proceso por razones tipificadas en la ley”. Esto puede deberse, por ejemplo, por una falta de pruebas.
  • Celebración del juicio: a pesar de no constituirse como acusación particular, el juicio puede celebrarse y llamar al denunciante a que declare. Es importante que, en estos casos, se presente, puesto que en caso contrario podría sancionársele.

¿Pueden sancionarme si no declaro?

Aunque no desees continuar con la denuncia adelante, si finalmente se celebra el juicio y se llama al denunciante para declarar, debe hacerlo. Pues, se puede considerar que se está obstruyendo la labor de la justicia, incluso, que se está cometiendo un delito de desobediencia ante la autoridad. Por eso, desde Abogadas Asociadas nuestra recomendación será siempre que te presentes. En caso contrario, podrían ponerte una pena de cárcel y una sanción económica, algo que no es nada conveniente.

¿Me pueden acusar por un delito de falso testimonio?

Durante una declaración, es muy importante decir siempre la verdad, ya que, sino, se podría incurrir en un delito de falso testimonio. Si atendemos a lo que recoge el Código Penal, en el artículo 458 se expone que “El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses”. Por lo tanto, no conviene, para nada, mentir en un procedimiento penal. 

Ahora que sabes que no se puede quitar una denuncia antes del juicio, desde Abogadas Asociadas te recomendamos que nunca tomes ninguna decisión precipitada antes de consultar con un profesional. En nuestro gabinete, podemos resolver todas las dudas que tengas, asesorarte desde el principio y evitar que tomes una decisión de la que te acabes arrepintiendo pasado el tiempo. ¡Ponte en contacto con nosotras ahora!

Bienes gananciales en un divorcio: qué pasa con ellos

Bienes gananciales en un divorcio: qué pasa con ellos

Los bienes gananciales en un divorcio pueden generar muchas disputas, ya que todo aquello que se ha comprado o invertido durante el matrimonio debe repartirse. Sin embargo, existen muchas dudas sobre qué son realmente los gananciales, qué bienes no se pueden repartir y cómo esto se lleva a cabo. A continuación, te lo explicamos.

¿Qué son los bienes gananciales?

Para definir qué son los bienes gananciales debemos recurrir al artículo 1344 del Código Civil. En este se deja claro que este tipo de bienes son aquellos comunes a los cónyuges, independientemente de que los hayan adquirido uno u otro. Por ejemplo, si en el matrimonio uno de sus miembros compra una vivienda, esta se considerará un bien ganancial. Por lo tanto, en caso de divorcio, deberá repartirse por la mitad.

Ahora bien, es importante saber que hay bienes que no son gananciales. A estos se les conoce como privativos y pertenecen a un cónyuge en exclusiva. Pueden ser propiedades que le pertenecían antes de que se celebrase el matrimonio o aquellos que ha recibido producto de una herencia. Este tipo de bienes no se reparten en ningún caso. 

La repartición de los bienes gananciales en un divorcio

La repartición de los bienes gananciales en un divorcio debe producirse para romper el vínculo definitivamente y que se establezca un reparto óptimo y justo sobre todas las propiedades que se consideran gananciales. Esto se resuelve de dos maneras:

  • Según acuerdo de los cónyuges: la liquidación de los bienes gananciales en un divorcio es fácil cuando este es amistoso. Así, ambos miembros se pondrán de acuerdo sobre el reparto tal y como lo deseen. Por ejemplo, si hay dos viviendas, podrán decidir quién se queda con cual de ellas. Y, en el caso de que haya un terreno edificable y un inmueble, sucederá exactamente lo mismo en base a los intereses que tenga cada persona. Es una etapa de negociación amistosa.
  • Según resolución judicial: cuando existen discrepancias entre los cónyuges o no hay un acuerdo sobre la liquidación de los bienes gananciales en un divorcio, entonces, será el juez el que tomará la decisión sobre la repartición. Esta se realizará de manera equitativa, de forma que cada cónyuge reciba lo mismo. Este proceso es mucho más largo y caro, por lo que hay que tenerlo presente.

¿Qué ocurre en una separación?

Contrariamente a un divorcio, una separación no supone la disolución completa del vínculo entre los cónyuges. Por lo tanto, lo habitual es que los bienes no se liquiden hasta que haya una intención clara de no recuperar la convivencia y de disolver por completo el vínculo con un divorcio. Sin embargo, sí es posible liquidar los bienes gananciales en una separación si así lo deciden los cónyuges. No es necesario tener que esperar al divorcio. 

¿Hay un plazo para repartir los bienes gananciales?

La separación de los bienes gananciales en un divorcio no dispone de ningún plazo. De hecho, los cónyuges pueden divorciarse sin necesidad de liquidar los gananciales hasta que deseen resolver esta parte de su separación. Mientras no liquidan los bienes, todo lo que hayan adquirido bajo el matrimonio continuará siendo parte de los dos.  

Los bienes gananciales en un divorcio suelen ser motivo de discusión y confrontaciones, puesto que no siempre es posible llegar a un acuerdo. Por eso, algunas parejas eligen la separación de bienes antes de contraer matrimonio, para que cada uno de sus miembros pueda disponer de sus bienes de manera independiente, gestionándolos y evitando los problemas de repartición que pueden aparecer si se disuelve el vínculo matrimonial.
Si necesitas ayuda con los bienes gananciales en un divorcio, tienes dudas o no sabes por dónde empezar, ponte en contacto con nosotros. En Abogadas Asociadas estaremos encantadas de poder ayudarte a que este proceso sea lo más sencillo posible para ti.

¿Qué es un acuerdo prematrimonial?

¿Qué es un acuerdo prematrimonial?

Cuando hablamos de un acuerdo prematrimonial, nos estamos refiriendo a un documento mediante el cual los futuros cónyuges aceptan determinados acuerdos. Por ejemplo, con respecto a los bienes que puedan poseer y que no se desea que se repartan si el matrimonio llega, en algún momento, a su fin. Siempre debe firmarse antes de que el matrimonio sea efectivo, sino, no tendrá validez alguna.

Motivos por los que firmar un contrato prematrimonial

Los motivos por los que una pareja puede desear firmar un contrato prematrimonial son diversos, pero aquí dejamos algunos de ellos:

  • Proteger los bienes y propiedades: pues cuando una pareja se casa, todos los bienes que adquiera uno se podrán repartir en caso de divorcio. Es decir, no se considera un bien privativo porque se adquiere cuando ya se está casado. Pero, si se quiere mantener la cualidad de privativo a esas propiedades que adquiera uno solo de los cónyuges, será necesario el acuerdo prematrimonial. 
  • Planificar el futuro: este documento también sirve para poder planificar lo que pueda ocurrir en el futuro, por ejemplo, en el caso de que aparezcan deudas. De esta manera, la pareja puede guardarse las espaldas frente a situaciones que pueden ocurrir para saber si asumirá junta la responsabilidad o esta será individual.
  • Preservar la independencia financiera: otra de las razones por las que firmar un contrato prematrimonial puede ser para mantener la independencia financiera. De esta manera, aunque se esté en pareja, cada uno de los cónyuges gestionará su propio patrimonio y dinero, sin que el otro tenga derechos sobre él.  

Modelo de los contratos prematrimoniales

A continuación dejaremos un modelo de contrato prematrimonial que debe ser cubierto y aceptado por los futuros cónyuges. Este sería el siguiente:

REUNIDOSEsta es la primera parte del contrato prematrimonial en el que debe ponerse la fecha y lugar, identificar a los cónyuges con su nombre, apellidos y documento de identidad.
EXPONENAquí se dejará claro cuándo los cónyuges desean contraer matrimonio y que antes de hacerlo están conformes con firmar este contrato.
CONVIENEN Y PACTANEn este punto se expondrán todo lo que se pacta entre los cónyuges, desde lo que ocurrirá con los bienes, custodia de los hijos, pensión compensatoria y otros pactos.
FIRMASEl documento se firmará por ambos cónyuges y, tras esto, ya podrán casarse sin problemas.

Pasos para legalizar un acuerdo prematrimonial

Una vez que el acuerdo prematrimonial está firmado, el siguiente paso es legalizarlo. Para ello, es crucial tomar nota de lo siguiente:

  • Hay que inscribir el acuerdo prematrimonial en el Registro Civil.
  • El documento debe estar firmado ante notario.
  • Si afecta a propiedades, hay que comunicarlo al Registro de la Propiedad.

¿Qué pasa si no firmo un acuerdo prematrimonial?

Es importante saber que no hay obligación alguna de firmar un acuerdo prematrimonial y que el matrimonio se puede celebrar sin que esté este documento de por medio. Sin embargo, puede ser una condición impuesta por uno de los cónyuges para que se celebre el matrimonio y, en el caso de no firmarlo, puede que nunca se llegue a celebrar la boda.

Si bien es cierto que este tipo de contratos no suelen ser bien vistos por parte de la pareja, es verdad que pueden ser una buena manera de prevenir conflictos en el futuro, en el caso de que se produzca un divorcio. Según los últimos datos, en 2022 hubo nada más y nada menos que 81.300 divorcios. Un proceso que, en ocasiones, puede ser difícil y doloroso, y que con un acuerdo prematrimonial puede simplificar el proceso.

¿Tienes dudas sobre el acuerdo prematrimonial? ¿Te gustaría redactar ya el tuyo? En Abogadas Asociadas, Inma podrá echarte una mano con él. ¡Ponte en contacto!

Pensión compensatoria, ¿qué es tras un proceso de separación o divorcio?

Pensión compensatoria, ¿qué es tras un proceso de separación o divorcio?

Cuando una pareja se separa y uno de sus miembros era el que sustentaba a la familia económicamente, esto provoca un desequilibrio importante. La otra persona puede verse en serios apuros para hacer frente a los gastos que tiene, como el pago de la hipoteca, gastos de luz y de agua, entre otros. Cuando esto ocurre, existe la posibilidad de recurrir a la pensión compensatoria, una contribución económica a la que tendrá derecho.

¿Qué es la pensión compensatoria?

La pensión compensatoria es una cantidad de dinero que uno de los cónyuges le da al otro tras un proceso de separación o divorcio si su situación económica empeora debido a este hecho. Este derecho está recogido en el artículo 97 del Código Civil y permite garantizar que la persona que puede salir más perjudicada de la ruptura, mantenga un nivel de vida similar al que llevaba cuando estaba conviviendo con la otra persona en pareja. 

¿Cómo se calcula la pensión compensatoria?

Para calcular la pensión compensatoria, el Código Civil establece que se tendrá en cuenta la edad y también el estado de salud. No será lo mismo que la pareja tenga 30 años y no tenga ninguna enfermedad ni problema, que si esta tiene 60 y alguna patología diagnosticada. Los dos casos no son iguales y, por tanto, se tendrá en cuenta para saber cuál será la cuantía más justa para que su calidad de vida sea la adecuada.

Asimismo, también se valorará la formación y capacidad de la persona de acceder a un empleo, la duración del matrimonio y si se ha dedicado enteramente al cuidado de la casa y de los hijos. A pesar de todo esto, el juez tendrá la palabra final para hacer este cálculo, revisar los acuerdos que hayan establecido los cónyuges y tomar una decisión. 

Casos en los que no procede la pensión compensatoria

A pesar de lo anterior, no siempre se puede pedir una pensión compensatoria, ya que hay situaciones en las que esto no procede. Estos casos son:

  • Cuando la separación o divorcio afecta económicamente a los dos cónyuges por igual, sin que exista ningún tipo de desigualdad. En este tipo de situaciones, uno no puede darle una pensión compensatoria al otro, puesto que también está en una circunstancia difícil en lo referente al dinero. 
  • Cuando el nivel de vida se mantiene y no se produce ningún desequilibrio. Esto puede pasar si se tiene un trabajo, ahorros, etc. Por lo tanto, aunque uno de los cónyuges pueda salir de la relación teniendo un trabajo mejor y mayores ingresos, si esto no afecta en el que el otro acabe en la calle o tenga dificultades para asumir las facturas, la pensión compensatoria no procederá. 

¿Cuál es la duración de una pensión compensatoria?

Esto dependerá un poco de cada circunstancia. Si el divorcio o separación tiene lugar en una edad avanzada en la que hay enfermedad de por medio, tal vez la pensión compensatoria acabe siendo vitalicia, es decir, de por vida. Pero, esto sucede tan solo en casos muy concretos, ya que lo habitual es que acabe teniendo un fin.

Cuando la pensión se establece periódicamente, pero con tiempo máximo limitado, lo que se suele tener en cuenta son los años de convivencia que ha mantenido el matrimonio. Así, por ejemplo, si llevaban 19 años juntos, la pensión tendrá una duración mayor que si la convivencia ha durado solamente 1 año. 

La pensión compensatoria es, por tanto, una herramienta fundamental para garantizar el bienestar económico del cónyuge, que puede salir más perjudicado de una separación o divorcio, durante un tiempo determinado. Se trata de una pensión a la que se tiene derecho y que se puede solicitar. En Abogadas Asociadas te podemos ayudar. 

¿Puedo renunciar a la herencia?

¿Puedo renunciar a la herencia?

Cuando una persona fallece, los bienes, propiedades y deudas que tenía a su nombre pasan a sus herederos. Sin embargo, hay situaciones en las que hay un deseo de renunciar a la herencia. Pero ¿esto es legal? Según el Código Civil, sí. Las personas que directamente van a recibir los bienes de la persona fallecida (incluso si han sido incluidas en el testamento) pueden negarse a recibirlos sin ningún problema. 

¿Qué es lo que puede llevar a una persona a desear renunciar a la herencia? ¿Hay consecuencias? Esto es lo que analizaremos en Abogadas Asociadas, puesto que este tipo de situaciones suelen ser más frecuentes de lo que parece. 

Motivos para renunciar a la herencia

Los motivos para renunciar a la herencia son diversos. Tal vez, el heredero no haya tenido una buena relación con la persona cuando estaba en vida y no quiera asumir la responsabilidad que supone heredar todas sus propiedades. No obstante, existen otras razones que son más frecuentes y que tienen que ver con lo siguiente.

Renunciar a una herencia con deudas

Una de las razones principales es renunciar a una herencia con deudas. Pues, cuando se hereda un patrimonio, se hace lo propio con todo el dinero que todavía está pendiente de pagar. Algunos ejemplos pueden ser:

  • Una hipoteca que aún no se ha pagado en su totalidad.
  • Pagos a los trabajadores de una empresa.
  • Otros pagos pendientes con sus correspondientes incrementos.

Cuando se renuncia a una herencia, las deudas desaparecen. Pero, también debes tener en cuenta que te quedarás sin ningún bien ni propiedad que haya tenido la persona que ha fallecido. Y es que, en ocasiones, puede no compensar aceptar una herencia si las deudas no son asumibles, ni siquiera vendiendo las propiedades que se van a recibir.

Renunciar a una herencia en favor de otro heredero

Otro de los motivos es renunciar a una herencia en favor de otro heredero. Por ejemplo, si un hijo que no ha tenido descendencia fallece, toda su herencia (a menos que haya elaborado un testamento) irá para sus padres porque son el primer grado de consanguinidad. No obstante, puede que ellos la rechacen para beneficiar a los hermanos de la persona fallecida. Al negarse a la herencia, ellos serán los herederos.

Consecuencias de renunciar a la herencia

La principal consecuencia de renunciar a la herencia es que no recibirás ninguna propiedad ni bien. Por lo tanto, te quedarás, como se dice comúnmente, “con las manos vacías”. Sin embargo, hay otros elementos que conviene tener presentes:

  • La renuncia es irrevocable: por lo que una vez que has tomado la decisión de renunciar a la herencia no va a haber marcha atrás. 
  • Puedes tener que pagar el impuesto de sucesiones: sobre todo, si no emites tu renuncia antes de los 6 meses después del fallecimiento. 
  • Si renuncias a la herencia, no pasará a tus hijos: a excepción de que en el testamento se exprese esta voluntad de dejar los bienes a los nietos.

¿Qué hay que hacer para renunciar a la herencia?

Una vez que tienes claro que deseas renunciar a la herencia, debes acudir ante un notario. Pues no resultará válido que expreses tu deseo verbalmente, sino que debe quedar por escrito. El notario va a redactar un documento en el cual se reflejará tu deseo de renunciar a la herencia y a los bienes, pero también derechos y obligaciones que asumirías en el caso de haberla aceptado. Tras eso, debes firmar el documento.

Renunciar a la herencia es una decisión muy personal. Pues hay circunstancias en las que asumir una herencia puede traer muchos problemas para la economía familia, sobre todo cuando existen deudas. Si tienes alguna pregunta al respecto o necesitas ayuda, Cristina, nuestra experta en herencias y sucesiones, podrá echarte una mano. 

¡Contacta con Abogadas Asociadas!